domingo, 31 de mayo de 2015

EL CONVENTO Y PLAZA DE SAN FRANCISCO

 1885 convento de san francisco
1885 – Tras la desamortización de Mendizábal (1836) se inició un proceso  de derribo de los conventos afectados. Pero no todos, algunos fueron destinados a diferentes cometidos. Es el caso del Convento de San Francisco  que fue utilizado por el Ministerio del Ejercito como guarnición castrense. 

Hacia la recta final del siglo, su derribo, que parcialmente se había iniciado años antes, se llevó a cabo al principio de la última de sus décadas. Tenía a sus espaldas la Estación del Norte, construida en 1852. El solar era el adecuado para su urbanización como nueva plaza, cercana al Ayuntamiento, a la sazón en la calle de la Sangre, ubicado en la antigua Casa de la Enseñanza.
convento san francisco

En 1894 el Gobernador Madrid Dávila vio colmada su aspiración tendente a la cesión de aquellos solares en beneficio municipal, y de inmediato encargó a Antonio Ferrer Gómez que diseñara una nueva plaza con el nombre de San Francisco, denominación que se mantuvo hasta 1899, que pasó a ser nominada como la Plaza de Emilio Castelar.

A la derecha de la foto vemos el Palacio de Jura Real, cuando aún quedan restos del Convento: un tramo con arcos de medio punto y su cúpula; la plaza a la espera de su total urbanización y a la izquierda un pequeño trazo del frontal del Barrio de Pescadores, completa la imagen, mientras un manto de nieve nos documenta de la fuerte nevada en enero de 1885, que llegó a dejar una blanca alfombra de más de 10 cm. en las calles de la ciudad.

Del viejo convento franciscano se pueden contemplar en la actualidad diversos elementos arquitectónicos, entre los que destaca su portada, en el interior de la Casa Museo Benlliure de la calle Blanquearías, construida en 1885.

interior casa benlliure portada del convento san francisco

sábado, 30 de mayo de 2015

EL TORNO DEL HOSPITAL


torno del hospital
1964 Ca - El Hospital General, fruto del ideario protector del Padre Jofré en 1409 y que de nueva planta fue inaugurado en el siglo XVI, tenía como objetivo prestar su asistencia a los más desprotegidos.  

torno en la calle Quevedo
Con el paso de los años se irían concentrando en el interior de sus paredes los diferentes centros hospitalarios que habían estado esparcidos por la ciudad, creciendo en volumen sus instalaciones.

Y como una más de sus muchas atenciones, destacaba la de recoger a los recién nacidos que había sido abandonados por sus madres a través de un torno situado junto a la puerta principal de la calle del Hospital.

Torno que posteriormente y en el siglo XVIII fue trasladado a la puerta lateral de la calle Quevedo que vemos en la foto.

Imagen que se corresponde con los años tras el inicio del derribo del viejo Hospital General en la primera mitad de los sesenta, junto a la fachada de la que fue iglesia de San Carlos Borromeo (1760) y que tras la desamortización del XIX fue utilizada con diversos fines, en la actualidad cumple como sede de la Universidad Católica.

viernes, 29 de mayo de 2015

LA ALQUERÍA CREMÁ EN EL BARRIO DE ORRIOLS

1950 - Alquería Cremá (actual estadio del Levante U.D.) Ca. 1950
Archivo de Rafael Solaz

1950 Ca - Orriols es un barrio abrazado por otros barrios, algunos ubicados hoy en la andana del olvido: San Lorenzo y San Antonio, o el aún muy popular de Torrefiel.

Construido a hombros de su historia, y en especial de sus alquerías. Huerta, acequia y alquerías fueron formando un hábitat desde la época musulmana. Molinos y ermitas como testigos de su andadura bañados por las aguas de una acequia, la de Rascanya, que tras la Reconquista y por donación de Jaume I, una alquería tomó su nombre y de mano en mano se transformó en monasterio, cisterciense primero y luego jerónimo, quienes dieron nombre a la zona con el de Oriols (por haber pertenecido la citada alquería al canónigo de la Catedral de Valencia, Pere d’Oriols) y en la actualidad barrio de Orriols, que habiendo sido municipio independiente, se anexionó al de Valencia en 1882. Su patrono fue San Jerónimo, en cuyo homenaje existe una ermita.

En torno al Monasterio de San Miguel y de los Reyes giró la actividad agrícola de la zona con numerosas alquerías, como la Cremá en la foto, que se sabe de su existencia desde época árabe. Fue derribada en el inicio de la década de los sesenta para la construcción del Nuevo Estadio del Levante UV, que tras largo proceso fue inaugurado en 1969.

Historia, huerta, acequia y alquerías. Los orígenes de Orriols.

jueves, 28 de mayo de 2015

LA CASA DE LAS COMEDIAS

    comedias en 1900Archivo Municipal  
Hacia 1900

Valencia tuvo en el siglo XVI, como estela de su esplendoroso siglo anterior, un gran desarrollo mercantil, por lo que no puede extrañarnos su interés por el teatro, en aquellos años al mismo nivel cultural de Madrid y Sevilla.

Y en aquel mundo literario surgieron los dramaturgos Juan de Timoneda primero y unos años después Cristobal Virués, quienes avivaron la afición por el teatro al público valenciano.
la casa de las comedias 96

Es así cómo a mediados del seiscientos, la Diputación, tomó la decisión de construir la Casa de las Comedias, muy próxima al “Estudi General”, cuyo recuerdo llega hasta nuestros días con la calle de las Comedias, que vemos en el plano de Tosca en la entonces calle de la Olivera, con el número 96. Funcionó primero al estilo de las “corralas castellanas”, con posteriores ampliaciones en el siglo XVIII, con una capacidad para 1500 personas.

Funcionó con gran éxito hasta su derribo ordenado por el Arzobispo Mayoral, cuando con anterioridad, en 1748, se habían prohibido sus representaciones teatrales. Con la polémica acerca de la existencia de la comedia, volvió a autorizarse en 1761, pero ante la inexistencia de un teatro, continuaron las representaciones teatrales en un almacén de trigo junto al puente de la Trinidad, que como Teatro de Balda fue conocido,  desde 1789 a 1832.

Cuando el Teatro Principal anunciaba su llegada con lámparas de óperas, palcos de zarzuelas y alfombras de comedias

miércoles, 27 de mayo de 2015

VIDA SOCIAL JUNTO AL MAR


1920 LAS ARENAS_

1920 - Durante el mes de septiembre de aquel año el buen tiempo alargó el verano. La recolección del arroz fue excelente y su grano se vendió a un muy buen precio; no así entre los vinateros, no tan contentos, debido a la escasa demanda, mientras que los "paseros" vendían su fruto al precio que les daba la gana. El verano daba sus coletazos en un ambiente de Juegos Florales en algunos pueblos cercanos a la ciudad.

Mientras tanto, en las inmediaciones del Hospital, un comisario de policía sufría un atentado en el que un niño fue alcanzado sin gravedad junto a la plaza de Pellicers. En la ciudad, un rumor de huelga general rondaba las calles ante la demanda de las centrales sindicales, a la que deseaban adherirse carreteros, tipógrafos, ebanistas, sastres, más un largo etcétera.

Sin embargo, en el Balneario de las Arenas se estaba bien. Una parte de la sociedad valenciana se reunía en sus instalaciones, luciendo las damas sus tocados y vestidos de entretiempo de falda plisada. La brisa era agradable, por lo que el abanico cerrado era más bien un adorno para las manos, en ocasiones portadores de mensajes guardados. Los niños divertían sus juegos. La arena hacía de alfombra mojada. 

Era la Valencia feliz de los años veinte. Mientras la ciudad hervía de espaldas al mar, las olas ahogaban murmullos de su vida social.

martes, 26 de mayo de 2015

EL INICIO DE LOS JESUITAS EN VALENCIA

1810 grabado iglesia de la compañia Grabado de 1810

La Orden de la Compañía de Jesús, la de los jesuitas, tuvo su entrada en Valencia con sede en el Colegio de San Pablo en el siglo XVI, actual Instituto de Enseñanza Secundaria Luis Vives.

No obstante, de inmediato, optó la Orden por la construcción de un nuevo conjunto para satisfacer sus necesidades tendentes a facilitar su interés por el estudio y la investigación. En la idea, iba a nacer el centro que con los años tendría el mayor interés arquitectónico de los existentes en Valencia bajo propiedad de la Orden, la Casa Profesa. Ello supuso la aparición de un gran número de dificultades de tipo técnico y urbanístico que tuvieron que vencer, toda vez que en su construcción se deseaba depositar la impronta de la arquitectura jesuítica y con gran excelencia. Su culminación llegaría en la mitad del siglo XVII, mediante unas obras que se habían iniciado en 1579. No sería hasta el año 1595 cuando se colocara la primera piedra de la Iglesia. 

En 1868 fue derribado el complejo, para ser reconstruido, unos pocos años después, en 1885, manteniéndose su aspecto anterior.

En el grabado de Vicente López y Tomás López de 1810, se muestra tal y como era antes de su destrucción, a semejanza con la actual Iglesia de la Compañía.

Fuente – Mercedes Gómez-Ferrer

lunes, 25 de mayo de 2015

ACEQUIA, HUERTA Y BARRACAS


Acequia, huerta y barracas. 1911
Archivo de Rafael Solaz

1911 - La acequia canta murmullos de ranas ávidas de insectos. Los árboles se alzan hacia el universo verde de sus hojas apoyados por un cañamelar que servirá para quien sabe qué tomatera. Las blancas barracas parecen imitarlos y miran al cielo azul claro que se adivina.

Una cruz se convierte en símbolo y remate de tan popular vivienda de la huerta. Todo ocurre junto a un camino que acompaña la acequia moruna como compañeros de un viaje en la historia. Unas florecitas blancas, alimentadas por la humedad del lugar, interrumpen el concierto verde-ocre. El color se adivina, se respira, se siente el correr del agua.

Es la huerta, la tantas veces cantada, la de nuestros antepasados, la que no debemos dejar perder porque forma parte de nuestra identidad como pueblo. Han pasado más de cien años y la imagen permanece con toda la fuerza y el color del recuerdo.

Una fotografía con acequia, la huerta y unas barracas bastan para que de mis ojos broten lágrimas de nostalgia.

Texto y foto de Rafael Solaz

domingo, 24 de mayo de 2015

LAS PIEDRAS DEL VIEJO HOSPITAL

1965 las piedras del viejo hospital

1968 Ca. - En la mitad de la década de los sesenta (1964/65), se puso fin al derribo del viejo Hospital General de Valencia, en cuyo solar se había proyectado un grupo de viviendas que afortunadamente no llegó a su edificación, con el abandono del proyecto.

Parte de sus piedras y tras su adecuación, permanecen en el mismo lugar y con otras funciones, como es el caso del viejo crucero central, hoy Biblioteca Municipal, el Capitulet, el lugar de la antigua farmacia, de nueva planta,  y tres de sus puertas, dos de ellas retranqueadas.

Con el último ajardinamiento de la zona, basas, columnas y capiteles forman parte del conjunto como recuerdo del renacentista centro hospitalario del siglo XVI, en un espacio museístico al aire libre y bajo la frondosidad de la arboleda.

Otras piedras de sillería, viajeras, se aprovecharon de su utilidad para otras restauraciones, como son los casos de los palacios del Temple y de la Batlia que las acogieron con afecto. Al igual que sus columnas que sirvieron para los monumentos de la plaza del Portal Nou a la Virgen del Carmen, o el de la plaza de Manises a la “Raza Española”, con la figura de bronce de Francisco Pizarro.

Céntrico jardín, historia labrada en sus piedras, con San Carlos Borromeo y Santa Lucía anexos aunque no formaban parte del viejo hospital.

sábado, 23 de mayo de 2015

EL HOSPITAL QUIRÓN


1963 el quiron

1963 Ca.- Construido en los años treinta en el palacete de los Condes de Denia, el Hospital Quirón vio sus primeros días entre alquerías y molinos, próximo a los Jardines del Real. Su punto junto a la trasera de la Feria de Muestras, cuyo minarete del pabellón marroquí asoma en la foto, indicaba el comienzo de un paseo llamado a comunicar de forma rápida la ciudad que crecía con el mar.

Concebido como Paseo de Valencia al Mar, en su proyecto se contemplaba la construcción de viviendas residenciales tipo duplex con una sola altura que le hubiera dado en su recorrido y con una anchura de cien metros, seña de modernidad y a la vez de frescura por la brisa directa del mar.

La imagen del Hospital Quirón y sus viviendas adosadas nos muestran la belleza que se hubiese alcanzado de continuar un proyecto que con el tiempo y con su marcha atrás, se ha convertido en la frustración de un sueño inalcanzable. Emerge en el centro el Palacio de Ripalda que por entonces tenía sus día contados.

En la actualidad el Hospital Quirón es un centro privado de referencia en la ciudad.

viernes, 22 de mayo de 2015

ESTABLECIMIENTOS BARRACHINA, LUZ Y BOMBONES


ESTABLECIMIENTOS BARRACHINA

Ca. 1970 - En Valencia y situado junto al Ayuntamiento, Establecimientos Barrachina no era la "catedral de la hostelería",  pero entre sus muchas secciones, la de su selecto restaurante era el que gozaba con el prestigio de ser nominado por su fantástica bóveda como la Capilla Sixtina, a la sazón, el más prestigioso templo gastronómico en sus primeras décadas.

Ocupaba la popular “Casa Barrachina” todo el bajo de un edificio inaugurado en 1930, convertido desde el primer día en lugar de peregrinación por la variedad de sus ofertas.

Y con sus tiendas anexas de charcutería, helados y en especial los de corte, cafetería y bar  con su interminable  carta de bocadillos (aún no se conocían como bocatas), “Establecimientos Barrachina” fue la referencia obligada de una época entrañable a la vez que dulce, con sus escaparates de luz surtidos de bombones ante el concurrido desfile humano que acudía a su servicio.

La foto nocturna y por su luminosidad, nos deja imaginar en su interior el artístico techo que atesoraba, pletórico de un glamour propio de entonces.

¡Y qué decir de aquel bocadillo de blanco y negro y con habas!!!

jueves, 21 de mayo de 2015

EL CEMENTERIO BRITÁNICO EN VALENCIA

1930 ca Puerta del Cementerio Britaìnico de Valencia. Archivo de Rafael Solaz

Una nueva ley que regulara el derecho a un entierro digno en la España de 1831 era necesaria, y en especial, para quienes no profesaban la religión católica. Y es en este marco y en ese año, cuando se autoriza la construcción de camposantos para los protestantes, toda vez que eran muchas la familias inmigrantes que había establecido su residencia y en un número considerable en nuestra ciudad, lo que explica que fuera uno de los primeros de España en abrir sus puertas de forma inmediata a su autorización, en una obras que muchos años después, en 1879, culminarían con una fachada cuyo aspecto ha llegado a nuestros días.

Su construcción fue a cargo de estas familias foráneas, y con los años su propiedad pertenece al Reino Unido. En su interior existen más de trescientas cincuenta tumbas, algunas de las cuales guardan los restos de personajes que desde distintos ámbitos contribuyeron al avance tecnológico de la época, como lo fueron en la puesta a punto del puerto, del ferrocarril, industriales del hierro, o  exportadores de la naranja, tal y como es el caso de quien a la sazón sembró la afición del deporte, Alfred Faulconbridge, alma del Sporting Club de Tenis, actual Club de Tenis Valencia.

Paseando por sus puertas, lo que es un cementerio de vidas, más parece un lugar abandonado de la mano de Dios, a la espera de que las instituciones opten por  mantener su decoro, en especial por aquellas que tienen la responsabilidad de su propiedad.

miércoles, 20 de mayo de 2015

EL INTERIOR DE LAS TORRES DE SERRANOS.

1900 torres de serranos

1923 - Tras el incendio de la Casa de la Ciudad en 1585, que entre sus diversas funciones municipales cumplía con la de cárcel, los presos fueron trasladados a diversos establecimientos del “cap i casal”. Uno de ellos fueron las Torres de Serranos que se habilitaron al efecto, cegando sus habitáculos góticos. En sus diversas dependencias se distribuyeron los presos según sexo, edad e infracción cometida, y en tal misión penitenciaria continuaron las torres hasta 1888.

Como curiosidad y según cita Domingo Andrés y Sinisterra en “El derribo de las Murallas de Valencia” de 1866, en su deseo de pormenorizar su interior, los pabellones carcelarios tuvieron su nombre:

“La torre de la izquierda consta de tres pisos, llamados: el primero ó bajo, Cañeta; Iglesia el segundo, y tercero el Peñón. La de la derecha tiene cuatro, á saber: el bajo Cubo; el primero Comuna; el segundo, Calabozos, y tercero, San Vicente.

En el cuerpo del centro, al cual se sube por una ancha escalera de piedra muy gastada, hay en el primer piso una pieza de comunicación, por donde se baja á todos los referidos departamentos, y además al frente otra estancia nombrada la Campana. En el segundo piso se halla la Enfermería, y sobre esta el local denominado Chicos”.

La foto hacia 1923 nos permite imaginar y con sus nombres, las distintas salas que fueron utilizadas como cárcel durante tres siglos.

Torres de Serranos, pórtico principal de entrada a la ciudad, cárcel, actual lugar de la Crida fallera. Un lujo monumental.

martes, 19 de mayo de 2015

EL PALMERAL DE LA SEDA

 EL PALMERAL
No es un palmeral, pero en la imaginación de su creador y en marco de esplendor se vislumbraba  tan bello ensamblaje. Sus ramas mutan a nervaduras que sustentan un pétreo cielo. En él  encajan sus bóvedas, bajo las que en armónica simetría luce el gran palmario, a la sazón la muestra más exuberante y bella del gótico civil valenciano: la Lonja de la Seda.

Y ese fue el encargo que recibió Pere Compte ante la pujanza económica de la ciudad en el lejano siglo XV, no tan lejano, toda vez que seguimos disfrutando de su legado junto a los tesoros de la Seo que tanto nos enriquecen, desgraciadamente menos de lo que debieran, entre los que el Santo Cáliz representa el más importante testimonio de aquella pujanza medieval.

Un bosque pétreo de troncos de palmeras, con sus ramas envolventes, desgastadas por el clamor de los visitantes con ojos de asombro.

El palmeral de la Seda, nuestra Lonja de Mercaderes, con su Consulat del Mar y un alto torreón.

lunes, 18 de mayo de 2015

LA CALLE DEL GENERAL PANDO


calle general pando 
 
La calle del General Pando tenía su toque de encanto. Corta, pero lo suficientemente atractiva por las casitas de planta baja y arbolitos en sus aceras, con tejados a dos aguas, de teja, y con canalillos de desagüe.

Como patio de butacas, la estrecha calle vio crecer la nueva tribuna del Mestalla, con su “anfiteatro” arriba, al que se ascendía desde la escalera de caracol que nacía a sus pies, cuando poco antes un torrente de aficionados que llegaban desde la Alameda se apretujaban en su recorrido.
 
Pero también fue testigo de la inauguración del nuevo campo de Mestalla en 1923, cuando el Valencia CF había abandonado el terreno de Algirós, toda vez que el grupo de viviendas se había construido en la primera década del siglo XX, junto otros grupos del mismo porte, como lo fueran en la calle Lirio del Grao, en Patraix y por el camino de Algirós, debido a la necesaria mano de obra que demandaba la ciudad por su crecimiento.

La calle del General Pando observó en primera fila las diferentes ampliaciones del estadio valencianista hasta su desaparición, en cuya fase de derribo vemos en la presente foto con motivo de la urbanización de la zona para los “mundiales del 82”, que daría paso a la amplia avenida de Suecia con la nueva plaza del Valencia C.F. en homenaje a su afición.

domingo, 17 de mayo de 2015

EL COLEGIO IMPERIAL DE LOS NIÑOS DE SAN VICENTE

 colegio Niños San vicente calle colon Años 40

Muchas son las huellas que el dominico valenciano ha dejado sobre la ciudad de Valencia, tanto en cuanto sus diversas facetas de hombre devoto, intelectual comprometido, político mediador, milagrero, apocalíptico y protector de la infancia. Aspecto este último en el que hacemos hincapié en esta ocasión.

Con el largo, como su historia, nombre de Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer, se conoce a esta institución que allá por 1410 tuvo sus primeros días por iniciativa del futuro santo, en su atención a los niños abandonados. La idea del “Pare Vicent”, necesitada de una sede, se alojó en la Casa de los Beguines, hospicio próximo al Convento de San Agustín, que se dedicaba al cuidado de los niños huérfanos, así como los moriscos sin cobijo. Colegio que iba a tener el beneplácito años después del emperador y rey de España, Carlos I, cuyo apoyo queda explícito en su nombre, al igual que los sucesivos monarcas quienes mantuvieron su ayuda.

Hasta 1968 estuvo situado el colegio en la calle Lauria; año en el que por su hundimiento se viera obligado al traslado de los niños a una colonia de verano próxima al pantano del Generalísimo, y al amparo de Cáritas Diocesana.

Y así estuvo prestando su servicio, hasta su traslado definitivo a San Antonio de Benageber en unas nuevas instalaciones que fueron inauguradas en 1977, donde el Colegio sigue prestando ayuda a quienes la necesitan, manteniendo el espíritu de San Vicente Ferrer tras los muchos siglos de su existencia.

sábado, 16 de mayo de 2015

LAS LONAS DEL MERCADO


Mercado. 1888 
Archivo de Rafael Solaz

1888 - En el momento de su toma apenas hay concurrencia. Hay poco trasiego vecinal en el mercado y las lonas sobre los puestos indican el pasillo central que de una parte a otra se extiende sobre la plaza.

Las lonas de gruesa tela indican el rumbo a seguir a quienes acuden a la compra, al tiempo que  adquieren un gran  protagonismo por la sombra y alivio que procuran a su fiel clientela.

Mercado al aire libre ante La Lonja de la Seda que luce su bella tracería. Su continuidad se extiende al interior del Mercado Nuevo que asoma por la izquierda de la imagen, donde se esconde, al igual que se prolonga por los escalones de la Lonja.

Sol, lonas y sombras se unen para dan vida a un mercado que a través de esta imagen ofrece un especial encanto, cual postal de aromas entre frutos de mar y de huerta. 

viernes, 15 de mayo de 2015

PANORÁMICA DEL GRAO Y EL PUERTO DE VALENCIA.

Valencia-Puerto de Mar-1930

Con esta panorámica del puerto de Valencia y del Grao tomada desde algún ingenio volador (avioneta o globo) en 1930, la Organización Lurbe, cuando su director era Enrique Lurbe Tortosa, felicitó a sus clientes en alguna festividad y época que desconozco, ya que falta parte del tarjetón.

La franja de cartulina en cuyo anverso esta reproducida alargadamente la fotografía, destaca en el reverso a J. A. Abad Martínez, Licenciado en Derecho y Gestor Administrativo, al Agente de Seguros D. Lurbe Tortosa y a Francisco Palau Asensi, Profesor Mercantil, añadiendo “y el personal de la empresa”.

En la imagen, los tinglados del puerto y la estación marítima, actual edificio del reloj, muchos barcos atracados con la popa hacia el muelle, la calzada para circulación rodada y vías férreas con triple carril (ancho ibérico y métrica del trenet). Fuera del recinto vallado de puerto se ve un tranvía de la serie 100 con remolque similar, proveniente del Cabanyal, y muchas viviendas que fueron destruidas por los bombardeos de la guerra 1936-1939, y permitieron, acabado el conflicto, la urbanización de una amplia avenida dedicada al médico, naviero y hombre de negocios José Juan Dómine, que fundó la Compañía de Vapores y Correos de África, posteriormente Compañía Transmediterránea.

En la segunda mitad del siglo veinte derribaron el primer tinglado de la derecha para construir la segunda estación marítima, actualmente para otros usos, la verja de cerramiento y las vías férreas fueron suprimidas para los acondicionamientos de la Copa América de Vela y del Circuito de Fórmula 1, y fue desafectada de usos portuarios la dársena interior.

En la postguerra reconstruyeron la parte derruida de la antigua estación marítima, ampliaron al doble el edificio y exteriormente remodelaron toda la edificación en estilo clásico. En 1987 la entidad Puerto Autónomo de Valencia invirtió una fuerte suma para devolver a la vieja estación parte de su antigua belleza.

Organización Lurbe la fundó Enrique Lurbe Marco hace más de cien años y la dirige actualmente su nieto Alejandro Lurbe Quilis, quien dice que ya se está preparando la cuarta generación.

Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 14 de mayo de 2015

LA PLAZA DE LA VIRGEN, BANDERA AL AIRE


años 40 militares en la plaza virgen Archivo de Rafael Solaz

Años 40 - La plaza de la Virgen y por lo que representa para los valencianos nuestra Geperudeta, de siempre, ha sido un lugar de encuentro. También de celebración de los más diversos actos: populares, civiles y religiosos.

Y algunos con gran boato, con la asistencia en ocasiones del ejército para rendir honores al protagonista del evento. La Virgen de los Desamparados o la Santa Custodia de la Catedral, han sido dignas merecedoras de su presencia, al igual que por las visitas de especial relevancia cifradas en la asistencia de un ilustre personaje, nacional o extranjero.

El acto que nos brinda la foto es útil para observar la esquina a la calle Navellos de su antigua edificación, con la farmacia laboratorio y la entrada a la muy estrecha calle Mare de Deu, espacio convertido en la actualidad en el jardincillo del Canónigo Liñán.

Redobles de tambores, posición de firmes y fusil al frente.

¡ Bandera al aire !

miércoles, 13 de mayo de 2015

LOS JARDINES DEL REAL

1932 JARDINES DEL REAL Entrada a Viveros, 1932

1932 - Archivo de Rafael Solaz
 
Popularmente conocidos como “los viveros”, el nombre que le corresponde por merecimiento propio y por la historiografía que alberga es el de Jardines del Real, cuyo nombre tiene su origen del árabe riyad, que significa jardín.

En época musulmana y como finca de recreo de la Taifa valenciana, el rey Abd al Aziz mandó construir en el siglo XI un palacio. Tras la Reconquista  y con su adecuación, fue residencia de los monarcas cristianos,  alcanzando su esplendor con Alfonso IV el Magnánimo, ubicándose en su interior el Archivo del Reino.

Fue visitado por los Austrias, para entrar en un proceso de degradación culminado con su derribo en la guerra contra el invasor francés al que temían se hiciera fuerte entre sus paredes. Habilitado como “vivero municipal” desde 1903 por cesión de la Diputación Provincial cuya propiedad había recibido de la Corona tras la Restauración Borbónica.

En los Jardines del Real junto a pequeños monumentos en homenaje a valencianos célebres y a mitológicas estatuas entre las que destacan las de Ponzanelli (provenientes del Huerto de Pontons), rosas y sauces, eucaliptos y patos, pavos reales y palmeras,  aves torcaces y pinos, con la sombra de sus especies arbóreas y el azahar de los naranjos,  recrean un lugar donde la imaginación del visitante vuela al ritmo de la chavalería que se "pierde" por la gran explanada central, junto a la vieja alquería o por las ascendentes curvas de la “montañeta de Elio”.

Jardines, sí, pero los de Real y con bella puerta principal para su acceso.

martes, 12 de mayo de 2015

UNA NUEVA AVENIDA, BARÓN DE CÁRCER

baron de carcer

Colección Alberto Alós


El proyecto de Federico Aymami aprobado en 1911 inicio su andadura desde la plaza de San Agustín hacia el puente de San José muchos años después. Estaba adormecido.

Como Avenida del Oeste, en 1943, comenzaron los derribos y con el nombre de quien había sido alcalde hasta ese año, tomó el de Barón de Cárcer.

Afortunadamente y en beneficio del Barrio del Carmen, el viejo proyecto no llegó a su culminación: la O de los Santos Juanes marcó su límite.

Nacía así una nueva avenida que iba a contribuir a oxigenar el Mercado Central asfixiado por calles estrechas.

Desaparecieron las plazas de Pellicers y Pertusa junto con la blasquista calle de la Jabonería Nueva, y con ellas, las casas en cuyos bajos se ubicaban viejas tiendas y comercios que se trasladarían a nuevos y lustrosos edificios del contorno. Droguería La Campana y Relojería Técnica son un ejemplo de ello.

Vemos en la foto hacia 1949 los últimos días de aquellas tiendas mientras el nuevo edificio que albergaría Almacenes La Cadena asoma su rostro  esperando su hora.

lunes, 11 de mayo de 2015

RECUERDOS DEL HOTEL ASTORIA Y SUS PRIMERAS INSTALACIONES

 
1959 hotel astoria Archivo de Rafael Solaz

El Hotel Astoria fue inaugurado el 5 de diciembre de 1959 y a esa época corresponden las dos fotografías. Sus instalaciones gozaron de nuevos adelantos y de elementos de franca modernidad, como podía ser el aire acondicionado, los comedores privados o las salas para consejos y reuniones, además de sus 208 habitaciones con baño y sus ventanales protegidos por un sistema metálico de guillotina (se conocía muy poco en Valencia), instalaciones que hicieron del hotel ser uno de los más modernos de la capital al finalizar los años 50.

Recuerdo para la parrilla-bar "La Bruja" donde se podía tomar una copa junto a alguna actuación de música moderna y otras de carácter folclórico andaluz.

1959 Hotel Astoria,
Archivo de Rafael Solaz

El hall del hotel estaba decorado para ser de gran confort y todo su mobiliario era nuevo procedente de acreditados mueblistas valencianos. Disponía de una centralita de teléfonos con diez líneas y dos operadoras.

La entrada, que se ve en la imagen, estaba protegida por un núcleo de carpintería metálica gruesa iluminada por un sistema de luces empotradas en el techo, todo fabricado por Talleres Concepción, una empresa de cerrajería artística y carpintería metálica, cuyos talleres se hallaban en el nº 4 del Paseo de la Pechina.

Texto y fotos de Rafael Solaz

domingo, 10 de mayo de 2015

LA FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

1911 la fiesta de la virgen de los desamparados 1911
Archivo de Rafael Solaz

1911 – Es el “segundo domingo de mayo” cuando se celebra la festividad de la “Geperudeta”. La madre de todos los valencianos, dice el dicho popular.

Fruto de un deseo, de una advocación, nació desde el pueblo, por y para el pueblo, necesitado de amparo. No fue, como en tantas otras ocasiones, la imagen encontrada al fondo de una cueva, o escondida en el grueso tronco de un viejo árbol en la frondosidad de un bosque, o en lo más hondo de un seco pozo.

Su origen no fue casual, el principio de su devoción. Lo fue al unísono con la creación del  Hospital de Ignoscents, Folls e Orats a principio del siglo XV en auxilio de los desamparados, cuando ni siquiera existía su imagen. Pocas veces un nombre ha tenido más sentido en su creación.

Pocos años después y por ofrecimiento de cuatro peregrinos que desaparecieron una vez culminada su imagen en el interior del Capitulet, dice la leyenda que al observarla por ver primera, su presencia no podía atribuirse más que a un hecho angelical.

Fiesta y fieles ante la Basílica de la Virgen, con su tapiz en el día de su festividad, celebrada con una diversidad de actos, todos ellos en agradecimiento a la “Mare dels valencians”.

sábado, 9 de mayo de 2015

LA FUENTE DE LOS VIVEROS


fuente viveros

1950 Ca. - La caminata desde la estación del Pont de Fusta era agradable; más aún por el destino a los “Viveros”. Pasada la entrada allí estaba servicial el “fotógrafo al minuto”. Caritas alegres para el recuerdo familiar. Y de inmediato a trotar por su amplia avenida central en dirección a la “montañeta de Elio”, de rápido ascenso entre arbustos, bancos, escalones y flores. Y ya arriba el frontal de la Feria de Muestras me privaba observar la torre espigada del Ripalda, de cuya cima partía un pasadizo hacia la Terraza Rialto que nunca intenté cruzar.

Y luego al estanque, que era visita obligada, con los patos puntuales ante unas pocas migas de pan sobre el agua. Hasta pavos reales decoraban sus ribazos. Cercano, el enorme umbráculo era un remanso de paz donde la merienda de "rosquilletas" más una barrita de chocolate reponían las fuerzas. Muy próxima, la fuente escupía su chorro de agua que ayudaba a digerir el pequeño manjar.

Han pasado más de sesenta años. Y aprovechando la visita por la Feria del Libro he caminado a paso lento por las páginas de mi infancia, por aquellos años de recuerdos y nostalgias. Y allí están, a la entrada los bancos azules de cerámica desconchada, donde la foto digital hace innecesaria la presencia del fotógrafo minutero. ¡Qué gozada que allí estuviera!

Poco, más bien nada, queda de entonces. Sin embargo allí siguen los patos y las migas de pan. 

Pero… ¿Y la fuente? ¿Dónde está la fuente? 

viernes, 8 de mayo de 2015

EL CAMPANARIO DE SANTO DOMINGO

1900 ca plaza tetuan

La plaza de Tetuán tuvo un gran protagonismo durante el siglo XIX en torno al Palacio de Cervellón, en cuyo interior tuvieron lugar hechos históricos de gran repercusión nacional. Pero la postal que nos ocupa hace que centremos la mirada en el campanario del Convento de Santo Domingo.

En su anecdotario, palacio y campanario (junto al Palacio del Real muy próximo) terminada la guerra contra el francés, situados uno frente al otro se relacionan. Si para evitar la invasión de las tropas del Mariscal Suchet, fue necesaria la destrucción del Palacio del Real, el de Cervellón iba a cumplir desde entonces la misión de convertirse en la sede que alojara a los  monarcas españoles en su visita a la ciudad.

Palacio que a primera vista iba a tener enfrente el campanario desmochado de Santo Domingo por la costumbre devastadora de los franceses tras su ocupación. Humillar las piedras se había convertido para el invasor en un juego, y de su divertimento destructor supieron palacios y conventos de la ciudad.

Por decisión del General Urrutia en su propósito de devolver al convento dominico la dignidad que merecía y tras una laboriosa restauración de todo el conjunto, el campanario del siglo XVII volvió a recuperar su orgullo en 1955.

jueves, 7 de mayo de 2015

TALLA DE QUINTOS

1905 talla de reclutas Archivo de Rafael Solaz

La talla, sorteo y despedida de quintos eran los pasos previos al cumplimiento del servicio militar en el que el “Todo por la patria” tenía su sentido en un cumplimiento social que venía del sistema liberal de la Constitución de Cádiz, que había implantado la obligatoriedad para todos los varones.

Desaparecido el servicio obligatorio en el año 2001,  “los años de mili” se enmarcaban hasta entonces en un corto -aunque en muchas ocasiones demasiado largo- periodo de nuestras vidas, en el que si se destacaba por la inicial formación en los sectores más degradados de la sociedad, algo en lo profesional y en especial como de alfabetización a los reclutas provenientes de zonas más atrasadas, el descarnarse del lazo familiar por primera vez en la vida se entroncaba con el “cumplimiento con la patria” al que nos sentíamos obligados.

En la foto hacia 1905 se representa el momento del peso y tallado de reclutas, en el que si el nivel no alcanzaba el mínimo exigido, por corto de talla, te exoneraban del servicio.

Llegado el momento del sorteo en la Caja de Reclutas, saltaba la bolita que significaba el destino para un determinado número de futuros soldados:

- ¡ ÁFRICA !

miércoles, 6 de mayo de 2015

EL MILENARIO “CALLE VOSTÉ I PARLE VOSTÉ”

  calle voste parle voste

El Tribunal de las Aguas de Valencia en su existencia milenaria imparte justicia ante los regantes que utilizan las aguas del río Turia, del que se sirven sus ocho acequias, dictando sentencias inapelables de forma inmediata, en su rapidez ejemplarizante,  dictadas por los síndicos que forman el Tribunal, utilizando en todo momento la Lengua Valenciana.

Todo un ritual jurídico en el que las figuras del Alguacil y Guardas, labradores denunciantes y denunciados, se someten a sus dictados.

Y en ese acto que se celebra todos los jueves del año, tras las doce campanadas del Micalet que alertan el escenario ante las Puerta de los Apóstoles de la Catedral, se suceden una serie de expresiones de popular tradición, que en su claridad y sin ningún tipo de florituras consiguen que la Justicia adquiera su máxima expresión.

Y tras la llamada del Alguacil –¡ Denunciats de la Séquia de Rascanya !, el denunciante reclama sus derechos con su elocución final: "¡Es quant tenia que dir!". A lo que el Presidente responde dirigiéndose a la otra parte - "Qué té que dir l’acusat?"; y éste responde en su alegato.

Oídas las partes al ritmo del -calle voste, y -parle voste, surge la sentencia final para dar paso a las siguientes denuncias si las hubiere.

-"Este Tribunal li condena a pena i costes, danys i perjuins, en arreglo a ordenances", dice el Presidente.

Terminado el Tribunal de las Aguas, se retiran sus componentes a la Casa Vestuario, donde los “homes bons” se desvisten de sus valencianas prendas hasta el próximo jueves.

martes, 5 de mayo de 2015

POR QUÉ SU NOMBRE, EL DEL TRINQUETE DE LOS CABALLEROS


 
la pilota valenciana

Años 80 - Su nombre le viene de antiguo y ya desde el siglo XVI se conocía la calle por la del Trinquete de los Caballeros. La afición por la “pilota valenciana” en la Valencia renacentista alcanzaba a todas las clases sociales, en un juego que ya era conocido con anterioridad. En su homenaje y por la condición nobiliaria de sus vecinos, se introdujo en el nomenclátor de la ciudad, tomando el nombre de trinquete por ser éste el lugar donde se reunían.

Las crónicas de aquellos años nos hablan del impacto que el juego producía entre sus seguidores, llegando a ser prohibido por su inducción a la blasfemia, toda vez que las partidas se celebraban en la misma calle y tan indecorosas voces causaban rechazo en los vecinos.   

El peculiar juego de la pelota en sus diferentes modalidades autóctonas, entre las que destaca la del “raspall” que permite arrastrar, raspar, la mano a ras del suelo para devolver la pelota, goza de gran popularidad, tanto en el “cap i casal” como en los pueblos de la Comunidad con un gran número de frontones a los que se suman las partidas celebradas en aquellas calles que son propicias. 

Calle Trinquete de los Caballeros a la sazón de gran contenido histórico (en esta ocasión nos quedamos con lo anecdótico de su enunciado) al que con su nombre contribuye.

lunes, 4 de mayo de 2015

LA AVENIDA JACINTO BENAVENTE CON “LLANTAS DE CARROS”

1944 sanatorio jose antonio
Colección Mark E. Palandri

Culminado en gran parte el “proyecto del primer ensanche” de 1884 hasta la G. V. Marqués del Turia, se proyectó en 1912 el segundo de Francisco Mora y Berenguer, que, con sucesivas modificaciones por intereses cruzados entre la propiedad y el ayuntamiento, no sería hasta 1927 cuando se aprobará el definitivo, de acuerdo con sus directrices y como “arquitecto jefe del Ensanche”.

Y de este segundo ensanche nace la calle Burriana con su final ante el cauce del Turia, convertido el marginal del rio en una ancha vía urbana que iba a facilitar la comunicación con Monteolivete desde el puente de Aragón.

La foto de 1944, con el hospital José Antonio al fondo nos informa de la amplitud de su trazado que con el tiempo se iba a convertir en una frondosa avenida.

Vemos el solitario paso de un carro por una zona aún no concurrida con las vías de carros sobre el adoquinado. Una peculiar propuesta y en su beneficio que se iba a caracterizar por su novedosa ocurrencia, de gran practicidad, siendo Valencia, posiblemente, la única ciudad del mundo con semejante solución viaria.

”Rails de ferro” fieles a su destino en sus casi cien años de vida.

domingo, 3 de mayo de 2015

EL DÍA DE LA MADRE

1961 _Felicitacio_n Dia de la Madre. Vale_ncia, 1961
Archivo de Rafael Solaz

Hasta el año 1965, la festividad del “Día de la Madre” se celebraba en nuestro país cada ocho de diciembre, el de la festividad de la Inmaculada Concepción, desde una perspectiva religiosa y en homenaje al dogma católico. Fecha homenaje que fue mutada en aquel año al primer domingo de mayo.

La Grecia pagana ya rendía culto a las madres de sus dioses y como corresponde a su merecimiento, la dedicación de un día al ser que nos ha traído al mundo, es en su consideración una festividad con carácter universal, aunque el día de su celebración no sea el mismo en el calendario.

La foto de 1961 en una clase infantil es tierna y dulce. La niña, en su inocencia, muestra sobre la negra pizarra blancos besos de palabras dispuestos para tan feliz día, que trasladará a las mejillas de su madre llegado el momento.

Hoy, Día de la Madre, cualquier niño le dice a su madre:

- “Ma má mía, te quiero mucho”, pero... ¡Todos los días del año!

sábado, 2 de mayo de 2015

LAS RIADAS DE ANTIGUO


Con mi agradecimiento a Vicente Bolufer

1897 - El Plan Sur alejó las aguas del río Turia del casco histórico de la ciudad y sus últimas y acaudaladas riadas, y en especial la de 1957 ha pasado a ocupar las páginas de la prensa en su recuerdo anual, llegada la fatídica fecha del 14 de octubre.

Pero hubo otras riadas que iban a condicionar la relación del cauce con el hábitat urbano de Valencia. Se tiene constancia desde el siglo XI del número de avenidas que en mayor o menor grado inundaron la ciudad, superando la treintena. Entre las más devastadoras, la de 1357 destruyó cerca de 1000 casas con 400 víctimas mortales. La de 1517 después de cuarenta días de lluvias, causó grandes pérdidas, materiales y humanas y en cuantía semejante, y en 1776, ya con la protección de los pretiles en su paso próximo al centro de la ciudad, una nueva riada destrozó cinco arcos del puente del Mar.

Riadas que fueron amortiguadas en lo posible en su margen derecho, con la construcción de los pretiles del Turia, en una obra iniciada en la última década del XVI, que con su culminación, dejarían su peculiar impronta mantenida en la actualidad.

En la foto de la riada de 1897 vemos cómo las aguas alcanzan su máximo nivel ante el puente de la Trinidad con el Museo de San Pio V al fondo, en sus funciones de Hospital Militar.

viernes, 1 de mayo de 2015

EL INICIO DEL DERRIBO DE LA MURALLA CRISTIANA


Derribo muralla en 1865

El derribo de la muralla cristiana se inició una tarde del 20 de febrero de 1865 junto a la Puerta del Real. El acto estuvo presidido por D. Cirilo Amorós como Gobernador de la provincia, con la presencia del Marqués de Casa-Ramo, segundo Teniente Alcalde; la mayoría de los Concejales; Vicente Boix, cronista de la ciudad; Baltasar Banquells como Secretario del Ayuntamiento, quienes con la presencia de otras autoridades procedieron al acto inaugural de la obra que pondría fin al cerco amurallado de la ciudad.

Una brigada de Zapadores y gran número de jornaleros iniciaron al trabajo, que tendría su continuidad al día siguiente, hacia la puerta de Serranos como primera fase del derribo.

Como segunda fase continuaron las obras el 3 de noviembre del mismo año desde la torre del Águila junto a las de Serranos, hasta la puerta de la Corona.

La razones que motivaban la destrucción de la muralla cristiana fue la de atender la higiene que demandaba la ciudad, dar trabajo a la clase proletaria y facilitar el ensanche que haría posible la unión con unos arrabales que crecían en población, cuando el cerco era innecesario para su defensa.

Vemos en el grabado el momento del inicio del derribo de la muralla, de la que tan solo quedaron en pie las Torres de Serranos y de Quart, las de mayor tamaño, a semejanza del Portal Nuevo que sería derribado tres años después.

Fuente: El derribo de las Murallas de Valencia, de Domingo Andrés.
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