martes, 17 de enero de 2017

PARROQUIA DE SAN ESTEBAN



"Todos los historiadores convienen en que este templo es de los más antiguos de Valencia consagrado por Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid) a Nuestra Señora de las Virtudes en 1087. Después de la conquista del Rey Don Jaime, y a ruegos de mosèn Guillén Zaguardia fue consagrado de nuevo y dedicado al proto-mártir San Esteban.

Han sido varias las reedificaciones, siendo la más importante la del año 1462, en que se añadió el local que ahora ocupa la capilla mayor. Su parte antigua se descubre en algunos puntos esteriores, donde se admira la severa arquitectura del siglo XIII. Aquí fueron bautizados San Vicente Ferrer, el beato Nicolás Factor y San Luis Beltrán, cuyo cuerpo se venera en la Capilla de la Comunión.

La bóveda del altar mayor está pintada por don Vicente López, valenciano, y primer pintor de cámara de S. M.".

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

lunes, 16 de enero de 2017

LA PASARELA DE LA ESTACIÓN: EL GRAN MIRADOR DE TRENES DE VALENCIA

Colección Francisco Llabata

1958 - La pasarela de hormigón armado, cuya construcción fue recepcionada por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España en 1919 y derribada cuando estaban construyendo el paso inferior para unir las grandes vías de Germanías y Ramón y Cajal, además de un atajo para evitar el largo contorneo por las calles Alicante, Xátiva y Bailén era un gran mirador de los trenes que entraban, salían o hacían maniobras en la vías de la Estación de Norte.

En la Historia de la Ciudad, Arquitectura y transformación urbana de Valencia, detallan que la pasarela fue construida a 100 metros de los andenes y utilizando hormigón armado con entramado de vigas rectas apoyadas en pilas o pies del mismo material. Que constaba de cuatro tramos de 19’50, 16,9 y 15’60 metros de longitud para adaptarse al haz de vías, fue proyectada por Enrique Grasset en marzo de 1917 y sus barandillas de hierro forjado fueron diseñadas expresamente por Demetrio Ribes y realizadas por el metalúrgico valenciano Ocaña.

En los años cincuenta del pasado siglo se podían ver locomotoras de vapor, algunas del siglo XIX, empujando o arrastrando vagones entre los muelles de mercancías, el interior de la estación y las vías de estacionamiento, otras marcha atrás para ponerse en cabeza de los trenes, las que llegaban con los últimos resoplidos y lanzamiento de carbonilla para los viajeros de los coches que remolcaban, las que salían tirando de su tren y lanzando negros penachos de humo por el recién recargado hogar, y aquellas que finalizado su trabajo eran llevadas al gran depósito con dos rotondas.

Para mí, las horas mágicas eran entre las 19:10 y las 20:30 horas, después de mi jornada laboral los días que no tenía que ir a una academia para ampliar conocimientos. Catorce trenes de servicio en una hora y veinte minutos con el añadido de las maniobras

Por ello, era digno de admiración como se coordinaban con rapidez y a ritmo de toques de trompetilla los guardagujas por atender los numerosos desvíos manuales con las vías transversales, las seis terminales hasta dentro de la marquesina, las de los muelles de mercancías, y desde y hacia el depósito y los talleres. Pitidos frecuentes, humo y vapor de agua en dosis masivas, pero se consideraban como algo normal, incluso por el cercano vecindario. Y no era el único espectador, y de diferentes edades.
Desde trenes de largo recorrido como El Sevillano, el Correo de Barcelona, el superlento Mensajero de Alcázar de San Juan con coches de viajeros y vagones de mercancías, y el Rápido de Madrid por Albacete, hasta locomotoras y coches obsoletos realizando servicios de cercanías, viejos automotores, y el preludio de la modernización, un ferrobús alemán circulando  desde 1955 principalmente entre Valencia y Castellón, hasta que varios años después Renfe lo consideró un modelo ideal para sustituir los viejos trenes de vapor de la líneas de cercanías sin electrificar de la red ferroviaria española.

Material ferroviario con la peculiaridad valenciana de los imperiales, coches con dos pisos, que circulaban durante todo el año entre Valencia y Xátiva y en verano ampliaban su servicio hasta Cullera y Buñol. Vagones donde los viajeros del piso superior sólo estaban defendidos con mamparas transversales de las inclemencias atmosféricas y de los efluvios humeantes con carbonilla en suspensión de la locomotora de vapor.

El citado túnel de las grandes vías fue parcialmente inaugurado (una de las calzadas de dos carriles) el 18 de julio de 1962 y concluido con las obras complementarias en abril de 1965.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 15 de enero de 2017

PARROQUIA DE SANTO TOMÁS APOSTOL



"La antigua iglesia se hallaba situada en la calle de Cabilleros, núms. 17 y 9 de la manz. 2, y data su consagración desde antes de 1245. En esta iglesia, renovada como todas las demás de Valencia, no se conserva otra antigüedad que su puerta principal de orden ogival, y una de las más notables de aquella época. En ella obtuvo San Vicente Ferrer un beneficio eclesiástico, que fue presentado después a su hermano don Bonifacio por los años 1367. Al tiempo de hacerse la reedificación cortó la nueva pared el sepulcro de Pedro de Pradas, que se advierte en la calle de las Avellanas...

... El día 1 de enero de 1837 se trasladó esta parroquia a la iglesia que fue de la Congregación de San Felipe Neri ...  La torre de Santo Tomás es una de las más antiguas de Valencia, y se parece algo a la arquitectura lombarda."


Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

sábado, 14 de enero de 2017

HOSPITAL GENERAL DE VALENCIA, DOS INCENDIOS EN 100 AÑOS

Archivo Municipal

El año 1512 fue el de la fundación del  “Hospital General  de Valencia” como continuación de la obra propuesta por el Padre Jofré (1350/1417) iniciada en 1409, que se vio interrumpida por un voraz incendio en 1445, cuando era conocido  como “Hospital d’Innocents, folls e orats”.

Quiso el destino que justo un siglo después, en 1545, otro incendio obligara a la construcción de un hospital de nueva planta de corte renacentista después de haber sufrido la voracidad de las llamas sin saber cuál fue su origen.

El suceso ocurrió el 15 de enero con la fatalidad de que treinta enfermos murieron abrasados y fueran  muchos los heridos víctimas de una llamas que propagándose con rapidez, destruyeron sus instalaciones.

De forma inmediata, tanto las autoridades como los vecinos acudieron a apaciguar la fuerza devastadora, sin conseguirlo, con una fuerte humareda que incluso llegó a vislumbrarse desde los pueblos cercanos. De inmediato se iniciaron las obras con la construcción del primer  crucero, en la actualidad Biblioteca Pública, y un segundo que no llegó a completarse, con otras dependencias que han permanecido hasta los años 60 del pasado siglo. 

El cuadro de Sorolla nos informa de la reacción del padre Jofré ante la visión de unos desamparados que le motivaron a la empresa benefactora.

viernes, 13 de enero de 2017

PARROQUIA SANTOS JUANES




"Su origen fue una ermita con la invocación de los Santos Juanes Bautista y Evangelista. Erigióse en iglesia parroquial por los años 1366, habiéndose desde aquella época engrandecido, mejorado y hermoseado. Su nueva fábrica se concluyó en 1609; y en el de 1707 se pintó al fresco por el célebre don Antonio Palomino, tomando para cuadros los principales pasages de la vida de San Juan Bautista y del Evangelista.

En todo se nota buen dibujo, escelente ejecución, mucha propiedad histórica, y conocimiento de varias ciencias; de modo que esta obra compite con las mejores de Jordan. El mismo Palomino esplica en su difusa obra los detalles y las razones de este inmenso trabajo suyo. El púlpito es muy elegante, sus mármoles están trabajados en Génova por Ponzanelli; así como los estucos, las estatuas de los hijos de Jacob, y otros ornatos de talla y escultura en los postes son de unos artistas de Luca".

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

jueves, 12 de enero de 2017

MIS RECUERDOS DE BENIMAR – II


1954 - Los domingos era cuando íbamos mucha más gente, sobre todo familias para pasar el día, y en primera línea, cerca del mar, estaban puestos muchos toldos y sombrillas con mesas y sillas para comer allí, y también hamacas. Esto era para alquilar. Nosotros nunca los utilizamos.

Además de esos toldos  individuales, había también, al lado, un sombraje muy grande, de cañizo o algo así, para protegerse del sol, y muchísimas mesas y sillas plegables que montábamos al llegar, para comer allí, y poder estar todo el tiempo que se quisiera a la sombra. Esto era gratis, y allí es donde los domingos íbamos con mis padres.

Todos los días, entre semana, iba con mis hermanos mayores, pero eso casi siempre, era solo por la mañana. En la parte de las chicas, había una pasarela, de madera, que empezaba en la arena y entraba en el mar. En la parte de chicos también había otra. Era como de un metro de ancho y bastante larga. Al final tenía unos escalones para poder entrar al mar si se quería, sin tocar la arena.

También nos gustaba a veces sentarnos allí simplemente para meter los pies en el agua y estar en contacto con el mar esperando pacientemente que pasara el tiempo de hacer la digestión para podernos bañar, que en aquellos años se decía que tenía que ser por lo menos 2 horas y media o 3.

También había un personaje muy importante, el barquero, se llamaba Simarro.

Siempre estaba allí, en su barca, una pequeña barca de remos, y un gran sombrero de paja para protegerse del sol, a pocos metros de donde se dejaba de hacer pié, vigilando por si alguien tenía algún problema. Nos gustaba llegar nadando a donde él estaba, simplemente para pasar un rato allí, cogidas al borde de la barca descansando y hablando con él de cualquier cosa, porque era muy simpático, y también si queríamos nos daba agua para beber.

Todos los domingos por la mañana había un Concurso de Arte en la arena. Podían participar todos los que quisieran. Hacían auténticas preciosidades sobre la arena seca, dibujos, castillos o cualquier otra cosa en relieve. Luego pasaba un Jurado y adjudicaba los premios, que comunicaban por el altavoz.

En octubre de 1954 ocurrió algo también muy impactante para todos nosotros.



Vino a hacer entrega de las Copas que se habían ganado en distintas competiciones celebradas ese verano, natación, patines de agua, frontón, pin pon, baloncesto, y no recuerdo si algo más, nada menos que Don Francisco Franco, acompañado de muchas personas. Por supuesto vino también el Señor Arzobispo, D. Marcelino.

Las tardes de los domingos eran muy entretenidas. Siempre había algún espectáculo, casi siempre teatro, y a veces zarzuela. Venían compañías, supongo que de aficionados, pero lo hacían muy bien, la mayoría de las veces obras de humor.

Estas representaciones las hacían en una explanada muy grande que había detrás del edificio de las chicas y allí no había nada. Todos los días se podía jugar o hacer cualquier cosa, pero los domingos por la tarde estaba destinado al teatro.

Arrimadas al edificio había muchísimas sillas amontonadas una encima de otra y lo que teníamos que hacer era cogerlas y colocarlas delante del escenario que ya estaba montado, y les poníamos cintas, cinturones o lo que fuera para que se supiera que era nuestro sitio reservado. Cuanto antes fuéramos mejor sitio cogíamos, pero nunca faltaban ni sillas ni sitio, porque el espacio era muy grande.

Por supuesto esto era todo sin pagar nada.

Antes de empezar la Obra de esa tarde, salía un señor, el señor Giner, (no recuerdo su nombre de pila), al escenario, para saludar y hacer, poniendo mucha emoción, la presentación de la Obra que iban a representar y de la Compañía que la haría. Siempre terminaba diciendo:


! Qué bien se pasa en Benimar !

Texto de Mª Amparo Lleó Morilla

miércoles, 11 de enero de 2017

PARROQUIA DE SANTA CATALINA MÁRTIR



"También fue mezquita este hermoso templo, consagrado con la invocación de Santa Catalina Mártir a ruego de una infanta de Aragón. Al rededor de esta iglesia hubo en tiempos antiguos una gran porción de celdas, que habitaban mujeres piadosas hasta un número considerable. 

Todavía se ve una al pie de la Torre; las demás, con la vieja fábrica del templo desaparecieron en el incendio que consumió el edificio el 29 de marzo de 1584; de modo que esta suntuosa Iglesia sólo quedó una capilla, hasta que en el año 1786 se volvió a edificar, según lo expresa una lápida que existe sobre la puerta principal."

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

martes, 10 de enero de 2017

EL MOLINO DE NOU MOLES

Archivo José Huguet - 1908

De larga historia pues su origen es islámico, el Molí harinero de Nou Moles se situaba en el extrarradio de la ciudad donde aparte de cultivos de regadío también los había de secano como el trigo y la avena.

Era el molino más grande de la huerta, sus nueve muelas aprovechando el caudal de la acequia de Favara producía grandes cantidades de harina para abastecer a la ciudad.

Ya en 1701, en el libro de ordenanzas de la acequia de Favara "Capitols e Ordinaciones, fets i estatuhides per al bon govern de la comuna i cequia de Favara pero els elets i sindich de ella" de Josep Orient i Latzer, se le conoce como molí de Nou Moles o Sanoguera, antes había sido conocido como de En Valls y de En Gil Perez.

A principios del siglo XX era propiedad del Marqués de Montortal y administrado por José Albors (luego Alcalde de Valencia). Junto al molino en 1908 se construyó la subestación eléctrica de Nou Moles, edificio de estilo modernista que aún se conserva.

Pero en la madrugada sobre la 1'20 horas del 10 de enero de 1929 se produjo un gran incendio en el molino originado en la maquinaria eléctricas que, aparte de las turbinas eléctricas, lo hacían funcionar. El incendio fue tan aparatoso que las llamas se veían desde la calle Quart y no se logró su extinción hasta las 12 de la mañana del día siguiente.

Hoy éste desaparecido molino da nombre a todo un barrio.

Texto de Lola Cuesta Camacho

lunes, 9 de enero de 2017

PARROQUIA DE SAN ANDRÉS



"Este templo antiguo era antes de la conquista una pobre mezquita, y fue consagrada por el obispo de Tarragona en 10 de octubre de 1238. Hasta 1610 en que se hizo la reedificación, conservó una forma extraña, cubierta de una gran bóveda de madera, apuntada, pero de mediana solidez. En esta iglesia se halla enterrado el célebre beato Simón, hombre de estrañas aventuras y de mucho prestigio entre los habitantes del barrio de Pescadores, que vivió en el siglo XVII ... Antiguamente había incrustados en la pared de esta iglesia varias lauras o celdas donde vivían mujeres retiradas, a espensas de las públicas limosnas. Hoy no quedan vestigios de estas habitaciones".

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

domingo, 8 de enero de 2017

EL COLEGIO LORETO



Archivo Municipal


1935 Ca. - Se sabe de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto de la Sagrada Familia de Burdeos en nuestra ciudad desde el mes de mayo de 1850 cuando el Gobernador Civil de Valencia se dirigió al centro existente en la capital de España para solicitarles  que se establecieran en Valencia.

Es así cómo fijan su docencia en las escuelas municipales de la calle Arzobispo Mayoral, pasando de allí a la calle del Portal de la Valldigna, dónde tras una breve estancia adquieren el Palacio del Conde de Carlet a orillas del río Turia. Edificio que da nombre a la plaza y sede del colegio hasta 1945, fecha de su traslado al actual centro escolar de la calle Salamanca. Desde su comienzo fue colegio con internado, enseñanza infantil mixta, educación primaria y superior.

El edificio fue residencia de don Jorge de Castellví y López de Mendoza quien recibió el título de Conde de Carlet por Felipe II. Destacó por su labor repobladora tras la expulsión de los moriscos en 1609 desde su residencia en la Ribera.

El viejo palacio también fue utilizado por el Colegio del Pilar que adquirió la propiedad de las Madres del Loreto cuando su marcha. 

sábado, 7 de enero de 2017

PARROQUIA DE SAN MARTÍN



"Dice que en las cercanías de la puerta de la Boatella (situada en el lugar que hoy ocupa el horno de la Pelota) hubo en tiempo de los árabes una mezquita que consagrada después de la conquista, fue dedicada a San Antonio Abad, y la ocuparon los canónigos seglares de dicho Santo.

Pero que consagrado este templo a San Martin obispo, en el reinado de don Martín, rey de Aragón, en 1400, se concedió a los referidos canónigos otro local fuera de la ciudad, y que se reunieron las dos invocaciones al tiempo de erigir esta iglesia en parroquial".


Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

viernes, 6 de enero de 2017

ARTÍSTICA PARTICIPACIÓN DE LOTERÍA DE UN COMERCIANTE


Juan Forte Aguilera, un almacenista de patatas y cereales de la calle Vivóns nº 24, en pleno barrio de Ruzafa de Valencia, vendía o regalaba, según le interesara, atractivas participaciones de 25 pesetas para el sorteo de la lotería del Niño del día 5 de Enero de 1972.

La Imprenta Baquero Fenollosa de Alboraya concentró en 17 x 11 cm. de papel y en color: un aguador valenciano del siglo XIX, un tranvía de caballos y detrás la fachada barroca de los Santos Juanes, reproduciendo parte de una obra del pintor valenciano Martínez Forment, con el complemento en el espacio restante de un torero lidiando, instrumentos musicales y una pareja de valencianos ataviados con el traje típico y donde él está cantándole a ella acompañado de una guitarra.


Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

jueves, 5 de enero de 2017

SAN JUAN DEL HOSPITAL



"Tuvo su origen a la entrada del invicto Conquistador en esta ciudad, erigiendo el cuerpo de religión que le acompañaba en esta empresa el local de una de las capillitas que existen en el tránsito de este Iglesia.

Llámese del Hospital porque la fundó la misma religión, como hospitalaria. Según los historiadores existía la enfermería de estos célebres cruzados en el lugar que sirve hoy de atrio a la Iglesia. Creciendo, empero, en adelante las rentas y el número de los enfermos, se extendió el hospital y se edificó la iglesia en el lugar que ocupaba el cementerio.

Por bula del papa Juan XXII, su fecha 13 de junio de 1316, se aplicaron algunas de las encomiendas que poseía esta religión a la militar de Montesa, de cuyas resultas se cerró el hospital."

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

miércoles, 4 de enero de 2017

UN TRANVÍA DE CABALLOS EN 1982

Foto de Esteban Gonzalo 

En Valencia hubo los días 4, 5 y 6 de enero de 1982 un espectáculo inusual para la época en la que se vivía. Una jardinera tirada por dos caballos recorría diez veces al día y en cada sentido el céntrico Paseo Ruzafa, entonces ya peatonal. Fue casi 57 años después que en la línea del Cementerio, última con tranvías de caballos, sustituyeran este tipo de tracción por la eléctrica el 28 de febrero de 1925.

Las llantas rodaron sobre raíles, todavía sin cubrir con asfalto y en los que no habían circulado tranvías desde 1931, al desviarlos entonces por la nueva y amplia avenida Amalio Gimeno (actual Marqués de Sotelo).

Fue uno de los actos que programó la exposición “Trenes, estaciones y tranvías”, patrocinada por la Diputación Provincial, como homenaje al primer tranvía eléctrico, la línea del Ravachol entre la Plaza Tetuán, Villanueva del Grao y Pueblo Nuevo del Mar.


Foto de Esteban Gonzalo

Es una de las jardineras que entregó la Wagon and Carriage Works Co. Limited de Bristol a la Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT) en el siglo XIX para los tranvías de tracción animal de Valencia. Suprimida ésta, fueron utilizadas como remolques de verano de los tranvías eléctricos hasta su retirada de la circulación en 1965. De las varias que reservaron es la única superviviente al ser reutilizada, tras montarla sobre neumáticos, en las cabalgatas de muchas localidades de la provincia y en la batalla de flores de Valencia.

Tras recuperarla con la eficaz colaboración de los Amigos del Ferrocarril, en los talleres de los Ferrocarriles Eléctricos de Valencia (FEVE-Norte) la restauraron y le acoplaron ruedas metálicas y frenos.

Como no sabían el número que le correspondía le pusieron el 53, según me dijeron la edad de uno de los recuperadores del vehículo. Ahora pertenece a los fondos del Museo en Torrent con el número 12, el que le pusieron para exponerla en el año 2014 en la Estación del Norte formando parte de la primera de las tres muestras para conmemorar el vigésimo aniversario de la inauguración de la línea Doctor LLuch-Empalme el 21 de mayo de 1994.

Las primeras líneas de tranvías, la primeras modernizadas y las que más resistieron la supresión fueron las que comunicaban Valencia y los Poblados Marítimos: el primer itinerario con tracción de sangre fue inaugurado el 23 de junio de 1876, la electrificación comenzó con la sustitución del vapor por la electricidad en el mencionado Ravachol el 24 de marzo de 1900, y los últimos itinerarios hasta el 19 de junio de 1970 fueron desde las Torres de Serranos y la Gran Vía de Germanías. La resurrección en versión moderna llegó casi veinticuatro años después.


Texto de Esteban Gonzalo Rogel

martes, 3 de enero de 2017

NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS



"Hízose la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados por diligencia del Beato Juan Gilaberto Jofré y se veneró al principio en el Hospital General de esta ciudad.

Fabricóse la capilla actual en 1667 a impulso del virrey conde de Oropesa. Renovóse en 1767 y en 1823 se concluyó el camarín y retablo mayor de finisimos mármoles.

Palomino pintó los frescos de que abunda. Don Juan Vicente del Olmo publicó en 1653 un extenso detalle de las lápidas que se encontraron en este lugar con otras antigüedades romanas asegurando el referido litólogo que aquí debió haber existido en otro tiempo un templo dedicado a Esculapio".

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849

lunes, 2 de enero de 2017

EL MÚSICO GINER EN LA PLAZA DEL ARZOBISPO

Archivo Rafael Solaz

La imagen sedente del Salvador Giner,  obra en piedra del escultor Vicente Navarro, tiene la singularidad de haber sido, probablemente,  el monumento más viajero de la ciudad, en una costumbre que se ha repetido en diferentes ocasiones con nuestros patricios más importantes, que, por distintas razones, las más de las veces, ha sido por obras en la zona que han obligado al Ayuntamiento de turno la conveniencia del traslado de la estatua en homenaje.

Recordamos como más significativos los casos del Pintor Ribera el Españoleto, el del Marqués del Campo, de Federico Mistral, de Miguel Cervantes, de Luis Vives, de Eduardo Escalante, de Joaquín Sorolla, de Gilberto Jofré, en sus viajes por la ciudad, como también diversas obras del escultor Ponzanelli que desde el “huerto de Pontons” en Patraix,  fueron trasladadas a zonas ajardinadas de la ciudad, terminando algunas su periplo viajero en los Jardines del Real. Y viene al caso citar estatuas que han viajado en el tiempo de un viejo puente a otro también antiguo; o como las vicentinas sobre el Portal de San Vicente de la Valencia amurallada que han acabado situadas donde les corresponde: la del predicador en la plaza de Tetuán, y la del Mártir frente a su ermita.


Vemos la foto del archivo de Rafael Solaz que nos la muestra cuando desde 1943 hasta finales de 1960 dio su toque ornamental a la plaza del Arzobispo.

domingo, 1 de enero de 2017

LA IGLESIA METROPÓLITANA



"Según Beuter y Miedes fue este templo dedicado en tiempo de los romanos a la diosa Diana; durante la dominación de los godos al Salvador; bajo el poder de los árabes a Mahoma; en el triunfo de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, al apóstol San Pedro, y últimamente consagrado por el Rey Don Jaime I a María Santísima en el mismo año de la conquista de Valencia 1238.

Su verdadero reedificador fue, sin duda, D. fray Andrés de Albalat de la Orden de Santo Domingo, tercer obispo de esta diócesis, después de la dominación cristiana, el cual colocó la primera piedra en 10 de las calendas de julio de 1262.

Esta iglesia fue electa catedral en 1239 y elevada a la categoría de metropolitana en 1492."

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849

viernes, 30 de diciembre de 2016

EL PUENTE DE LA EXPOSICIÓN

Archivo Municipal

1935 Ca. - El evento se lo merecía. Un puente por y para la Exposición Regional de 1909. Su nombre no podía ser otro.

Construido en tiempo récord, las obras comenzaron un 13 de enero de aquel año para ser inaugurado el 22 de mayo por el Rey Alfonso XIII, cuando las pruebas de carga se habían realizado el día anterior y aún quedaban algunos andamiajes bajo los ojos del mismo, que serían retirados el 14 de junio.

El proyecto, otorgado al ingeniero José Aubán, fue construido en hormigón armado con la particularidad de que fue el primero en su técnica. En un principio se pensó fuera de peaje para atender los numerosos gastos que la puesta en marcha de la Exposición exigía, pero se desistió en la idea por impopular. Su importe alcanzó tras el sobrecoste correspondiente -ya existían entonces- las cantidad de 143.500 pesetas, cuando las dificultades económicas de la Exposición eran enormes.

El puente, que sería conocido como de la Exposición, en su inicio Pasarela, había tenido como precedente las que cada año se instalaban mediante tablones de madera para el acceso a la Feria de Julio en el mismo lugar.

Construido para permanecer en el tiempo, como lo fueron también el Pabellón Municipal y la Casa de la Lactancia, en exclusiva los tres, sufrió la tragedia de la riada de 1957. Destruido en su centro peatonal que impedía el paso, tuvo una importante remodelación con escaleras en sus extremos.

En años setenta fue abierto al tráfico rodado, para ser derribado en 1994, reemplazado por el conocido puente llamado popularmente “de la peineta”, de Santiago Calatrava; vio pasar los primeros vehículos en marzo de 1995.

La Exposición dio modernidad a la zona y con la actual estructura de su puente, se confirma en el tiempo.

Bibliografía: "Valencia 1909, La Exposicion Regional Valenciana" de F. Pérez Puche

miércoles, 28 de diciembre de 2016

EL BARQUERO

Archivo Municipal

1935 - En los años treinta desde la zona de Monte Olivete a Nazaret la oferta del barquero era frecuente. Ya inaugurado el puente de Aragón, éste era el último paso hacia “la otra parte del río”, pues el puente de Nazaret, que en un principio estaba llamado a ser nominado como “del Príncipe de Asturias”, quedaba muy alejado.

Cauce que por su proximidad a la desembocadura, a las pocas aguas que le llegaban se sumaban las del mar en su impulso al interior. Había pues que recurrir "al barquero" para que desde Monte Olivete cruzar las aguas hacia una zona muy industrial, donde las chimeneas formaban parte de su paisaje.

Barcas de percha semejantes a la de la Albufera que daban muy buen jornal a sus dueños, quienes aprovechando la faena dejaban sus redes en el fondo del río donde la abundancia de anguilas iban a contribuir con muy buen resultado al sustento familiar.

La imagen de 1935 es el fiel reflejo de la actividad en la zona, mientras que la ausencia del barquero nos indica la festividad del dia que se anuncia en el almanaque.

lunes, 26 de diciembre de 2016

LA PECHINA: UN HALLAZGO

Archivo Municipal


1928 - El paseo de la Pechina que discurre  junto el margen derecho del cauce del Turia desde su linde con Mislata hasta el cruce con Guillén de Castro es prolijo en elementos decorativos sobre el pretil del río, algunos de gran interés artístico, incluso documental, entre los que no faltan los incrustados bancos de piedra o canapés y  frontones con sus alegorías sobre el pretil del río.

No extraña pues que en una de las rampas de acceso al cauce, la situada frente a la trasera del Jardín Botánico, nos encontremos con una monumental piedra en forma de concha que recibe el nombre de Pechina; de tal guisa, que en la misma se considera la razón que denomina al paseo.

Enterrada por el cieno fluvial, en el mes de junio de 1928, tras una excavación, se dio con ella, lo que motivó un peregrinaje de los más curiosos al lugar del hallazgo.

El vespertino La Correspondencia informaba del sorprendente descubrimiento, se alarmaba al mismo tiempo ante el rumor de que la “pechina” iba a ser traslada a los Viveros, tal y como se venían haciendo con otras artísticas piedras del  mismo paseo, en lugar de mejorar su aspecto para el disfrute ciudadano.

Insistía el redactor que las viejas piedras deberían permanecer en el punto para el que fueron labradas, zona antaño señorial y en la actualidad “apartados parajes de la ciudad … visitados por tan gran cantidad de público, que parecía tratarse de una romería”. 

Ello, al ser considerado el hallazgo como “un alarde de arte en piedra muy propio de los grandes valencianos que hicieron la “obra del riu””.

domingo, 25 de diciembre de 2016

EL CENTENARIO MERCADO COLÓN

Fotos del Archivo Municipal

El Mercado Colón, monumento nacional desde el 2007, destaca espectacularmente en un rectángulo contorneado por las calles Cirilo Amorós, Jorge Juan, Conde Salvatierra de Álava y Martínez Ferrando del primer Ensanche capitalino.

Pedido por propietarios y vecinos al Ayuntamiento a finales del siglo XIX, fue proyectado en 1913 por el arquitecto valenciano Francisco Mora Berenguer (Sagunto 1875-Ribera de Cabanes 1961) quien nombró arquitecto de las obras, realizadas entre los años 1914 y 1916, al también arquitecto valenciano Demetrio Ribes, por su experiencia en el manejo de las estructuras metálicas para estaciones de tren y coincidiendo que éste era el autor del proyecto de la Estación para la Compañía del Norte en Valencia, que el próximo año también llegará a centenaria.

Fue inaugurado el día de Nochebuena del año 1916 con gran solemnidad según las crónicas de los diarios de entonces. Elena Durá, elegida Reina del Mercado, cortó la cinta inaugural al término de una cabalgata con largo recorrido urbano que encabezó la policía municipal montada, clarines y timbales y la Roca La Fama, y siguió con carrozas publicitando la calidad de las carnes, pescados, frutas, hortalizas y legumbres que vendían en los mercados de la ciudad, otra especial y alegórica de Valencia con la Reina y su Corte de Amor, y cerró el cortejo la banda municipal.

Un mercado de traza rectangular cuya estructura está conformada por dos testeros de obra y entre ambos tres marquesinas de hierro de 18 metros de altura la central y de 7,70 m. cada una de las laterales en forma de Y, sin paramentos laterales, en plan higienista de las corrientes saludables desde mitad del siglo XIX. Contornea el edificio una verja de fundición sobre paramentos de piedra con ocho puertas metálicas para facilitar la llegada y salida a los clientes.

La fachada oeste, la correspondiente a la calle Jorge Juan, está compuesta por un gran arco y una galería de tres cuerpos, construidos con ladrillo rojo cara vista y decorados con piedra, trencadís y mosaicos de inspiración veneciana sobre tópicos de la huerta valenciana, mientras la del este, recayente a la calle Conde Salvatierra de Álava, tiene menos decoración pero un gran tímpano o frontis curvo de cristal y hierro entre dos torres cúpula ovoides muy gaudianas.

La importante actividad inicial del mercado fue languideciendo cuando avanzada la segunda mitad del siglo XX se juntaron la falta de mantenimiento de las instalaciones que disuadía la continuación generacional de los vendedores y la llegada de clientes y la competencia de los supermercados e hipermercados. Fue necesaria una gran obra de recuperación para librar al edificio de la ruina y remodelarlo para que la denominada joya modernista del Ensanche tuviera nueva dedicación compaginando usos comerciales, culturales y de ocio. Tras doce años de dilaciones las obras comenzaron en el año 2000 para recalzar y consolidar su deteriorada cimentación de 1916, excavar un semisótano comercial y tres plantas de estacionamiento, rehabilitar las grandes cubiertas metálicas y sus columnas sustentadoras de fundición, y devolver a los testeros el colorido de sus bellos mosaicos y decoraciones con reposiciones de trencadís y algunas esculturas.

El “nuevo” mercado de Colón, es desde el 2003 un delicioso lugar urbano con cafeterías, horchaterías y puestos de flores y recuerdos en la cota cero, mientras en el semisótano mantienen las esencias comerciales grandes y bien surtidas charcutería, pescadería, carnicería y frutería, que comparten espacio con acreditados establecimientos de restauración.

Nueva etapa que comenzó el 28 de marzo de 2003, cuando la entonces alcaldesa Rita Barberá Nolla, recientemente fallecida, presidió la recuperación para la ciudad del emblemático mercado, que fue rehabilitado por Dragados y Necso con un coste de 35 millones de euros. Empresas que se encontraron con una estructura deformada, fachadas con hasta 9 cm. de desnivel, tubos carcomidos y necesidad de disolver las sales de los ladrillos cara vista.


Formando parte del programa de actos “Cien años de sabor” el pasado día 13 de diciembre hubo rememoración de la inauguración con actores vestidos como en 1916, música, bailes, y las veteranas vendedoras María Soledad, Dolores Pons y Fina, cuya tercera generación en las dos primeras y la cuarta en el caso de Fina regentan las paradas actuales, cortaron la cinta inaugural del centenario, como hizo Elena Durá el 24 de diciembre de 1916, el día de la inauguración oficial.


Foto de Esteban Gonzalo - 2003

El Mercado Colón, junto con la Estación del Norte y el Mercado Central, que tendrá que esperar hasta 2028 para celebrar el centenario de su inauguración, son los tres iconos más importantes del modernismo de los primeros decenios del siglo veinte en la ciudad de Valencia.

Según Steve Anderson, Presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Colón, han sabido adaptarse a los tiempos y han mantenido sus valores: un producto fantástico y el compromiso con los clientes.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 24 de diciembre de 2016

DE ESQUINA A ESQUINA. DE BARCAS A CORREOS.


1957 - De las “ciudades”, se nombran monumentos, edificios, fuentes, jardines, o  sus espacios exteriores, donde hemos paseado, quedado, o tal vez, sólo mirando quién pasa.  Curioso sería pasear por uno de esos lugares, que bien pudiera ser de esquina a esquina, recordando sus comercios, sus gentes, o sólo a sus paseantes. Y por qué no, desde Barcas a Correos, lugar céntrico, de paso y quedadas.

En la misma esquina con Barcas, la ferretería de Ernesto Ferrer; ubicó Valencia dos en su misma plaza, ésta y la de Blasco, la  de Los Sótanos; gozada era caminar aquella por su interior, todos los artículos propios de su sector y también juguetería y bicicletas, que incrementaban sus ofertas con la llegada de las Navidades y Reyes, un verdadero festín visual para los visitantes y clientes. En una vivienda de un piso superior, estaba la clínica de D. Eduardo Wieden, oftalmólogo de familiar prestigio, que se anunciaba como “clínica operatoria”, ya instalado allí desde 1915, (por cierto ese año se inauguraba el Teatro Olympia).

Retomando nuestro paseo y en dirección a la otra nuestra esquina de Correos, pensamos que alguien alguna vez nos dijo, si no encuentras un libro, mira en Maraguat, y con sus escaparates nos topamos, Librería Maraguat, libros de todas las especialidades, sobre todo los variados libros de texto. Las Guerra de las Galias, recuerdo, uno de los de mayor salida en su época, porque, quién era capaz de traducir del latín el contenido de ese libro,  sino comprarlo ya traducido al español y hacer un copia y pega, para nuestros estudios en esa lengua.

Sigamos la andadura, bajo unos árboles que algo nos protegen del sol. Entramos en el Estanco o Expendeduría número 28 de Tabacalera S.A., y que por el céntrico lugar donde se encontraba, era una de las que más vendían en Valencia, sobre todo sus variados puros, las tardes que había corrida de toros.

Avanzo unos pasos, hay cambio de finca y de negocios, estoy frente al edificio Noguera construido en 1909 por el arquitecto Francisco Mora, y fue allí, donde puso su residencia precisamente el insigne arquitecto; el del mercado de Colón y otros conocidos edificios; allí vivía también su hijo Carlos Mora el aparejador, quienes un frío día de  Enero de 1961, tuvieron un desgraciado accidente de coche en la carretera de Barcelona, falleciendo ambos.

La andadura sigamos y estamos frente al edificio Suay de 1910, ¡vaya!, también de Francisco Mora éste bello edificio. Y a ras de acera vemos Casa Bello, el lotero, y como él se anunciaba, “representante de loterías, papelería y artículos para fumador”. Local siempre con gente tentando a la suerte en eso de las loterías. Cobrar premios, comprar décimos para el próximo sorteo del Niño, aunque esos compradores, aún tendrían que esperar dos años, hasta 1959, para que el gordo saliera en Valencia.

Y  colindante a casa Bello, y conformando la redondeada esquina del edificio,  Calzados La Imperial S.A., ofreciendo siempre calzados de última moda.

Ha sido un paseo de cortos metros, por un sitio emblemático de la Ciudad de Valencia, que aún tenemos la oportunidad de hacerlo y recordar.


Y como lugar de encuentro como al principio de nuestro paseo digo, Julio y yo mismo y todos los colaboradores de este blog, y dando un salto de casi 60 años en el tiempo, FELICITAMOS a todos los seguidores de éste blog de VALENCIA EN BLANCO Y NEGRO en éstas Fiestas de Navidad y Año Nuevo.
  
Texto de Germán Gómez.

jueves, 22 de diciembre de 2016

UNA PARTICIPACIÓN DE 1950


La Falla del Mercado Central vendió participaciones para el sorteo de Navidad de 1950 con impresión en color que tenía como adorno principal una reproducción pictórica de Martínez Forment sobre la plaza del Mercado en el siglo XVIII, y como complementaria las Torres de Serranos y alegorías a la ciega suerte de los sorteos y a la abundancia, entonces escasa para la mayoría de los habitantes.

Una papeleta de cuatro pesetas, por la que pagarían cinco, que imprimió la Tipografía Baquero Fenollera de Alboraya.

La citada fracción fue vendida por el entonces muy conocido Bazar Juanito, que regentaba mi tío Juan Rogel Guitarte en la esquina de las calles Trench y Derechos.

Las participaciones muy artísticas tenían la ventaja, eso esperaban en las comisiones, que si correspondía devolución de lo jugado se las quedaran los compradores como bello recuerdo y las fallas con más ingresos.


Texto de Esteban Gonzalo Rogel

martes, 20 de diciembre de 2016

ADIÓS A LA BAJADA DE SAN FRANCISCO.


En noviembre de 1928 el alcalde Marques de Sotelo se había ido a Madrid con una Letra de Cambio en su cartera de viaje para el Banco de Crédito Local por un importe de 270.000 pts. correspondientes al anticipo de un millón para el pago de las expropiaciones en la Bajada de San Francisco. El proyecto de transformación y ampliación de la plaza Emilio Castelar se ponía en marcha. Y la muy popular y comercial calle, también denominada "Devallada de San Francesc", tenía firmada su "acta de defunción".

Fue así como el 20 de diciembre de aquel año, a las once de la mañana, tal y como vemos en la foto, se iniciaron las obras, siendo elegida la casa número 14 de la plaza Castelar, esquina a la calle la Sangre, como la primera “víctima” donde actuó la recurrida en estos casos “piqueta demoledora”, en un edificio que ya era propiedad municipal. 

Aquel comienzo tuvo la presencia del Alcalde quien anunció para su derribo la rápida continuación en la misma acera hasta la plaza Cajeros, cuyas expropiaciones ya estaban acordadas, teniendo previsto firmar las escrituras antes de finalizar el año. Tramo, de los números pares, en el que se iban a completar los derribos hacia el mes de octubre de 1929.

Desaparecerían así en esa acera entre los más importantes establecimientos: la Sombrería Savall, junto a la que hacía competencia la de Farinós, el Bar Torino, Calzados la Montañesa, Fotografía Casa Cuesta, el callista Bamdemberg, Ferretería Pastor, Peluquería Sales, Relojería Giménez, Oro Pellicer, Postre Martí,  Farmacia Besalduch, La Esmeralda y Restaurant San Francisco, mientras que en la acera de enfrente, esperaban el mismo "trayecto".

Pepe Morata, maestro de obras, muy popular en la ciudad, fue el encargado de llevar a cabo aquel inicio, quien un mes después, en enero, y cuando aún no había terminada su cometido, hizo lo mismo con el próximo de Casa Barrachina, dejando el primer claro en la zona.

En el Ayuntamiento y para conocimiento del público, se mostró la futura perspectiva de la plaza una vez derribada la Bajada de San Francisco.

domingo, 18 de diciembre de 2016

UNA LÁPIDA A PERE BALAGUER

Fotos del Archivo Municipal

Para 1931 el Ayuntamiento había acordado homenajear a Pere Balaguer,  el “mestre molt sabut en l’art de la pedra” sobre quién había caído la responsabilidad de construir a finales del siglo XIV las Torres de Serranos.

El año anterior se había convocado un concurso de proyectos concediéndose el primer premio al joven escultor Bolinches, quien trabajando el mármol logró una lápida que iba a ser colocada en las torres en su parte exterior. Para su inauguración se alzó una tribuna el domingo 17 de mayo para un acto que resultó muy concurrido.

Con el alcalde don Agustín Trigo a la cabeza asistió la corporación en pleno con el arquitecto Sr. Goerlich. Y allí acudió el Comandante General señor Riquelme, junto a otras autoridades. El Ateneo Mercantil, el Museo de Bellas Artes, lo Rat Penat y orfeones valencianos, tuvieron sus representación. Tras leer el secretario municipal los acuerdos del homenaje, el Alcalde descubrió la lápida entre vivas y a los acordes del Himno Regional. 

Acto seguido el Sr. Trigo enalteció la figura de Pere Balaguer, notable “pedrapiquer”,  hijo de Moncada, narrando la anécdota que además de recibir lo acordado por su trabajo, fue obsequiado con un corte de vestido de seda valenciana para su esposa.

Dio por terminado el acto con vivas a Valencia y a la República Española finalizando con la actuación de la Banda Municipal que ofreció “L’entrá de la murta”, la Marsellesa y el Himno de Riego, que fueron muy ovacionados.

Llamó la atención al cronista del diario El Pueblo la presencia “aunque parezca mentira, del ex alcalde de la dictadura Sr. Oliag, que fue quien ordenó arrancar la lápida de Blasco Ibáñez de la plaza de este nombre”.

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